Los informes del Servicio de Genética del STJ concluyeron que el patrón genético del procesado estaba en las uñas y en la bombacha de la joven hallada sin vida el 26 de octubre en un campo  

   

 

En las uñas y en la bombacha de Priscila Hartman había patrón genético de Facundo Bressan, sostiene el informe realizado por el Servicio de Genética del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.

 

Se pudo conocer ayer en exclusiva que los exámenes genéticos arrojaron que el ADN de Bressan estaba debajo de las uñas de la víctima como así también en la ropa interior y en la remera que tenía Priscila la tarde del domingo 26 octubre cuando fue hallada sin vida en un descampado, en cercanías de la ruta nacional 12, cerca del acceso a San Benito, tras permanecer desaparecida durante 72 horas.

 

Estos informes serán anexados al expediente junto con los peritajes efectuados por la Dirección Criminalística que arrojó datos que complican al detenido ya que, por ejemplo, había coincidencia entre la tierra que había en el lugar donde fue hallado el cuerpo de la víctima (un campo lindante a los cementerios de la localidad de Paraná campaña), y la tierra que tenían las ruedas de la moto de Priscila, que fue hallada cerca de la casa de Bressan.

UNO consultó al querellante Marcos Rodríguez Allende quien sostuvo: “Esto corrobora que Bressan no solo guardó los objetos de Priscila sino también que es el autor del homicidio. Estamos convencidos de que Facundo Bressan es el autor del crimen. Todas las pruebas científicas echan por tierra cualquier teoría de inocencia que quiera plantear la defensa”.

Los profesionales del STJ cotejaron los rastros de ADN que había debajo de las uñas de Priscila y también la ropa. UNO pudo conocer que tanto en la ropa como en el cuerpo se halló patrón genético del detenido. Temas de discusión

Uno de los puntos que podría generar debate entre las partes es cómo en las uñas de la víctima había patrón genético del acusado.

Según fuentes judiciales consultadas por UNO, Bressan entró sin estar lastimado a la Alcaidía de Tribunales. Esto está plasmado en los informes forenses. No hay rastros de lesiones con uñas. Las marcas en el cuello que tenía Bressan son posteriores a la detención y no como erróneamente informaron algunos medios de comunicación. El ingreso de Bressan a la Alcaidía y su estado de salud está documentado en los informes entregados por los médicos que revisan a los detenidos al momentos de alojarlos en una dependencia del estado.

También la defensa podría llegar a sostener que el informe autópsico complementario del médico forense Walter Aguirre advierte que en el cuerpo de Priscila no hallaba lesiones defensivas en brazos y antebrazos. Si bien esto podría inferir la participación de un tercero en el crimen podría poner en discusión cómo Priscila tenía ADN de Bressan bajo sus uñas. Acerca de las lesiones que tenía Bressan en ambos lados del cuello, el médico afirmó que no pudieron ser autoproducidas por el acusado (como él había explicado) ni por ninguna mano humana. Por el contrario, las marcas son compatibles con un elemento duro, fino y de borde afilado.