Tras dos horas de rastrillaje, encontraron el cuerpo de Solange Beade, de 18 años. Estaba “colgado de un árbol” en una zona descampada que se encuentra próxima al depósito de una cadena de supermercados, sobre calle General Ramírez de la vecina localidad de Colonia Avellaneda.

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La joven había salido el lunes por la tarde, dejó su celular cargando, se llevó una mochila y le dijo a su madre que se iba “a caminar”.

Mariana Broggi, integrante del Consejo de Prevención de Violencia de Entre Ríos, dialogó y contó que desde las primeras horas de la mañana acompañaron a la familia de Solange. “Ellos estaban esperanzados pero lo que noté es que tenían poca idea de lo que estaba sucediendo, había desconcierto”, aseguró.

Explicó además que se trata de una familia muy numerosa, a la que acompañaron amigos y conocidos de la joven. “Destacamos los procesos de acompañamiento en estas instancias. Fue un momento difícil y doloroso. Recatamos la posibilidad de trabajar mancomunadamente entre distintos organismos”, manifestó a nuestro medio.

Y agregó: “ahora tenemos que trabajar sobre los que quedan. Hay tres hermanos, primos, tíos, abuelos, que hay que acompañar y sostener. Siempre ante cualquier situación hay que hablar. El desafío del Estado es acompañar también el día después”.

Desde el Consejo piden denunciar inmediatamente a la Policía si se ausenta una persona o se presenta alguna situación irregular.