Aníbal Martínez fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de su pareja Carina Pérez, ocurrido en Paraná el 28 de agosto de 2013. 

 

 

La sentencia fue dada a conocer hoy por la Sala II de la Cámara del Crimen de Paraná, en un juicio que comenzó el jueves de la semana pasada y declararon como testigos familiares, vecinos y allegados a la víctima, quienes relataron los momentos previos y posteriores al ataque de Martínez, así como la historia de violencia de género padecida por Carina. 

La Fiscalía había pedido la máxima pena: prisión perpetua, por el delito de homicidio triplemente calificado. La defensa sugirió que el acusado actuó en estado de inconsciencia al momento de asesinar a la mujer con un arma blanca. Aquella noche Carina había ido a cenar a la casa de su familia. Alrededor de las 23 decidió regresar a su vivienda, que compartía con Martínez y su hija menor. A las 23.15 llegó a la casa de su cuñado un vecino, porque escuchó gritos en la casa de Carina. Cuando llegaron había silencio, la llamaron pero Martínez les decía que estaba durmiendo y se escuchaba que afilaba una cuchilla. Luego salió ensangrentado, pudieron ingresar a la casa y encontraron a la mujer fallecida. “Estaba desfigurada”, contó el cuñado. 

 

El fiscal de cámara Rafael Cotorruelo valoró las pruebas de la causa y los testimonios del debate, y pidió una condena de acuerdo a la calificación legal del hecho como llegó a juicio. El Homicidio calificado por ensañamiento, ya que le causó a la víctima un sufrimiento exacerbado previo a causarle la muerte, utilizando un arma blanca; por la relación de pareja, debido a que convivían desde hacía más de 20 años y tenían tres hijos en común; y por la violencia de género que medió en el ataque, la cual estuvo probada por los sometimientos de los que era víctima Carina, de carácter físico, psicológico y económico. 

 

La pena para este delito es sólo la máxima: prisión perpetua. El tribunal que dictó la sentencia estuvo integrado por los jueces Ricardo Bonazzola -presidente-, Marcela Badano y Alejandro Grippo.