Durante el caluroso mediodía del lunes, en el galpón de la ex Estación Norte de la ciudad de Concordia, donde se guardaban los elementos donados desde diferentes puntos del país para ayudar a los damnificados por las inundaciones, un grupo de cinco familias forzó el ingreso (dentro estaba trabajando gente para organizar la distribución) y se apropió de lo que pudo. La noticia corrió como reguero de pólvora e inmediatamente los saqueadores se multiplicaron.

 

 

Los dos policías que estaban abocados a la situación, eligieron no causar un mal mayor y decidieron dejar que las cosas sucedan, al igual que los funcionarios municipales que visible y profundamente golpeados anímicamente, observaban lo que sucedía como única alternativa posible.

 

Colchones y bolsones de ropas y frazadas fueron el objetivo común, y los saqueadores trasladaron lo sustraído en carros tirados a caballo, autos viejos e incluso una camioneta Ford con caja trasera