Un joven de 25 años recibió la noticia de que su padre se había suicidado. Los policías que lo notificaron ayer a la mañana lo llevaron a reconocer el cuerpo de Ramón Rossi y luego fue a su casa para avisarle a su madre de la tragedia. Pero cuando entró y la buscó en su habitación, Susana Benítez también estaba muerta: a golpes y estrangulada. El femicidio conmocionó a Concepción del Uruguay y si bien resta la confirmación por parte de la Justicia, todo indica que se trata de un homicidio seguido de suicidio. 

 

 

Alrededor de las 7, un hombre que iba por el llamado camino viejo a Colón (la ex ruta 14, a la altura del kilómetro 135, por la zona norte de Concepción) observó que había un auto Renault Clio azul parado sobre el ripio y al costado, pocos metros después del alambrado de un campo, un hombre colgado de un árbol. Llamó a la Policía y los uniformados llegaron al lugar, en cercanías al arroyo El Curro. 

 

El personal de Criminalística y el médico policial, bajo las directivas del fiscal Juan Pablo Gile, constataron que el hombre de 55 años había muerto por ahorcamiento, chequearon su identidad pero había algo que no cerraba: tenía lesiones en las manos que no eran compatibles con la forma de suicidio, y además había rastros de sangre en el vehículo. En la búsqueda de un familiar de Rossi fueron hasta el domicilio que figuraba en su documento, calle Celia Torrá 1135, barrio La Rural. Nadie los atendió y siguieron hasta encontrar al hijo, de 25 años, que vive en ese lugar pero había pasado la noche en la casa de su novia. Le dieron la triste noticia del fallecimiento de su padre, lo llevaron a reconocer el cuerpo para luego hacer la entrega y demás trámites de rigor. El joven fue a su casa para contarle a su mamá. 

 

Abrió la puerta y solo había silencio. La llamaba y no respondía. La buscó en su habitación y la encontró sin vida, con golpes en el rostro y sangre por varios lugares de la pieza. El muchacho llamó a la Jefatura Departamental, y hasta la vivienda concurrieron el personal policial, el fiscal y el médico forense, quien según lo observado en el lugar, notó que en principio la causa de la muerte fue el estrangulamiento. Susana murió a los 50 años. Era ama de casa y también trabajaba cuidando enfermos y personas mayores; tenía dos hijos, el que la encontró y otra chica de 21 años, que ya no vivía en la casa familiar. Su exesposo y victimario era empleado de un complejo termal y también trabajaba como remisero. 

 

El primer dato que surgió en la investigación es la violencia de género del hombre hacia la mujer que signó la relación del matrimonio durante mucho tiempo, y que tuvo un quiebre en el mes de marzo de  este año cuando Susana se cansó, decidió la separación (otras fuentes señalan que se habían separado hace dos años) y denunció a Ramón en la Justicia. 

 

El Juzgado de Familia de Concepción del Uruguay le dictó a Rossi el 18 de marzo una restricción del hogar y prohibición de acercamiento durante 90 días. Pero el plazo se venció el 16 de junio y al parecer no hubo una nueva instancia para renovar la medida cautelar o evaluar la situación. Luego, según trascendió, se supo que los hijos del matrimonio confirmaron que el padre hostigaba a su madre con escenas de celos permanentes y que detonaron con la separación, así como los hechos de violencia.  

 

También hubo aportes de vecinos que refirieron que también fueron testigos de episodios en los cuales el hombre la habría golpeado y amenazado. Se sospecha que el asesinato habría ocurrido poco antes de ser encontrado el cuerpo del hombre a las 7.30, ya que se pudo confirmar que su muerte era reciente. 

 

Además, una vecina del barrio La Rural contó que había llegado de trabajar en un remís alrededor de las 6, y lo habría visto a Rossi merodeando la cuadra. Para buscar más elementos que corroboren esta hipótesis de homicidio agravado por violencia de género y el vínculo, se secuestraron los celulares para peritar y transcribir en un informe las conversaciones e intercambio de mensajes entre Rossi y Benítez, así como las demás pruebas y rastros encontrados en la vivienda de calle Celia Torrá, donde el personal de Criminalística trabajó hasta las 13.30.