La Cámara de Senadores aprobó ayer con modifica­ciones y casi por unanimi­dad el nuevo Código Pro­cesal Penal, que ahora será girado a Diputados para su tratamiento y que tuvo el aval tanto del oficialismo como de la oposición.

 

 

Así radicales como kir­chneristas destacaron los cambios del Código que desde 2008 se intentó con­cretar y que busca la moder­nización de la Justicia.

 

El proyecto fue aprobado con modificaciones, pre­cisamente en las cláusulas transitorias, que una vez aprobada la ley a los seis meses de vigencia, se apli­que en la 3ª Circunscripción -con asiento en la localidad de Curuzú Cuatiá-, a los dos años de vigencia se aplica­rá en la 2ª circunscripción -que corresponde a la ciu­dad de Goya- y finalmente a los cinco años de vigencia se va a proceder a aplicar en toda la provincia. Por otro lado, se modificó otra cláu­sula, la que hace referencia a la cantidad de integrantes de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial que van a monitorear la aplicación una vez que el proyecto se convierta en ley. Por lo que se determinó que sean 12 los integrantes (4 por cada representante del Estado).

 

El artículo 196º, que refie­re a la implementación de la Policía Judicial, quedó como principal artículo pen­diente de ser analizado con profundidad por una fuerza investigativa.

 

En tanto, en represen­tación de la oposición, la senadora María Inés Fa­getti, luego de describir “el camino de la reforma”, exponiendo anteceden­tes y aportes realizados al proyecto, expuso los “ejes fundamentales” del Código propuesto.

 

Entre ellos mencionó una persecución penal más racional y eficaz, una iden­tificación de los conflictos que mayor daño producen a la sociedad y un sistema de garantías fuerte que impi­da el avasallamiento de los derechos constitucionales durante el proceso penal, todo basado en un siste­ma de audiencias públicas y orales como mecanismo para la toma de decisiones que dinamicen el proceso y fortalezcan la publicidad de los actos.

 

Otro eje fundamental es la división de las funciones de juzgar e investigar, que rompe con el modelo tra­dicional, que pone en ca­beza del juez la instrucción de ambas tareas. El nuevo proceso reserva la función de juzgar para los jueces y tribunales de juzgados po­pulares, y la función de in­vestigar, para el Ministerio Público Fiscal.

 

Otro aspecto que destacó es la oralidad y la publici­dad en todas las etapas del proceso.

 

Por otro lado, el senador radical Noel Breard hizo hincapié en el “rol más pro­tagónico” asignado al dere­cho de las víctimas. Asegu­ró que “a partir de ahora la víctima tendrá el derecho a un trato más digno y respe­tuoso, reduciéndose de esta forma la tortuosidad de su participación”.

 

“Con esta reforma veni­mos a reafirmar los méto­dos alternativos de resolu­ción de conflictos -descri­bió el legislador-, por eso conservamos el criterio de oportunidad, reforzando la mediación como una salida rápida de los conflictos que descongestiona y agiliza el sistema judicial”.

 

Sobre el final de la expo­sición, el legislador Rubén Bassi concluyó que a partir del nuevo Código, Corrien­tes tendrá una Justicia me­jor, de mayor calidad.