La Justicia Electoral provincial resolvió "no hacer lugar"  a impugnaciones varias, y oficializó a ELI, otorgándole además el número 18. Resta ahora, la elección de sus autoridades. Mientras tanto, las “hormigas” –tal su identificación gráfica- no se detienen y continúan abriendo sedes partidarias.

 

 

Con inauguraciones de sedes en Mercedes, Monte Caseros, Juan Pujol, Curuzú Cuatiá, Mariano I Loza, y Perugorría la semana que viene,  Encuentro Liberal –ELI- festeja el fallo de la Justicia Electoral que reconoció su personería jurídica en las últimas horas, asignándole además,  el uso exclusivo del número 18 (de boleta).

 

La noticia, confirmada  por el líder máximo de esta agrupación, Pedro Cassani, se conoció en las últimas horas, y es motivo de alegría en quienes esperan, de ahora en más, continuar con tranquilidad la vida institucional eligiendo formalmente autoridades, entre otras acciones próximas como la inauguración el viernes y sábado -5 y 6 de septiembre respectivamente-  de  las sedes anteriormente citadas.

 

El fallo es claro y contundente, y  expresa sobre la impugnación al “nombre”  lo siguiente:  “En efecto, como reiteradamente lo ha establecido la Cámara Nacional Electoral (cffallos CNE Nros. 549/88, 551/88, 554/88, 618/88, 2236/97 entre otros) la comparación debe efectuarse tomando ambos nombres en su totalidad, toda vez que es de la impresión del conjunto de donde ha de resultar si se produce o no confusión. Realizado así el cotejo, no parecen confundibles los conjuntos “PARTIDO LIBERAL “ y “ELI-ENCUENTRO LIBERAL”. Si bien ambos tienen en común el vocablo “LIBERAL”, el aditamento de las siglas “ELI” y la palabra “ENCUENTRO LIBERAL” por parte de la entidad solicitante de su reconocimiento, adquieren particular importancia como elementos distintivos ya que permiten una suficiente diferenciación entre dichos conjuntos, descartándose equívoco alguno respecto del nombre del partido impugnante y toda posibilidad de confusión visual o fonética”.

 

Asimismo –acota- “la jurisprudencia local y también nacional sostiene que “el vocablo liberal no puede ser exclusivo de ninguna denominación partidaria en cuanto a través de su uso se pretenda hacer referencia a un concepto de pensamiento filosófico, económico, político, etc. Ello más allá de que el partido impugnante se haya identificado desde su creación con dicha ideología a través del mencionado vocablo, toda vez que la mera prelación temporal en el uso de una palabra, que menta, como en el caso, una concepción económica política, importaría desnaturalizar los alcances y propósitos legales e imponer una inaceptable valla al trascendente ejercicio del pluralismo […] impidiendo que la agrupación política de autos pueda identificarse, por medio del nombre elegido, con la corriente de pensamiento que la inspira” (Fallo CNE NE 2236/97 y Fallo 53 STJC 18/10/05).