Se trata de Paola María Noelia Figueroa, que durante seis días estuvo en cautiverio en la casa de su novio. Allí vivió toda una pesadilla. Sin embargo cuando radicó la denuncia formal en una comisaría, minimizaron el caso. La causa fue  caratulada como lesiones leves y amenazas.

 

 

Una mujer de 34 años se animó a hacer pública la pesadilla que le hizo vivir su novio hace unos días. Manifestó que fue secuestrada, torturada y violada. 

 

Se trata de la odontóloga Paola María Noelia Figueroa, quien durante seis días estuvo en cautiverio en la casa de su novio José Leonardo Encinas Romero, de 27, en Corrientes Capital. Según denunció, el joven la golpeó, la sometió e incluso quiso sacarle un diente con un cortaplumas porque ella supuestamente lo había engañado. Además amenazó con matar a su hija de 8 años, a sus padres y a sus amigos.

 

En declaraciones a minutouno.com, Jorge Luis Silva, amigo de la víctima, aseguró que Figueroa y Encinas Romero estaban juntos el jueves pasado a la madrugada cuando él abandonó su casa por una hora y al volver la acusó de haberlo engañado con otro hombre durante su ausencia. Entonces la mujer quiso irse pero él “la tiró a la cama y le empezó a pegar”. 

 

“Le puso un trapo en la boca para que no gritara y la golpeó con un palo frente a su padre, que estaba en el lugar. Luego quiso sacarle un diente con un cortaplumas y le rompió un diente”, agregó el joven que también habló con El Litoral (ver página 8).

 

Ante esta situación y de acuerdo al testimonio de Silva, el jueves a la tarde la llevó bajo amenaza al hospital en el que trabaja como odontóloga, y le hizo decir que la habían asaltado. “Los médicos no le creyeron pero no hicieron nada y después la llevó a que se comprara maquillaje”. 

 

En tanto que la propia Paola relató el drama que vivió: “En el hospital me vio gente que me ve todos los días y no me reconocían por la inflamación en la cara y cómo tenía los brazos. Ahí me dieron corticoides y hoy tengo edemas y marcas. Casi me muero el día de los golpes. Amenazaba a mi nena de 8 años, a mis padres que están viejitos, a mis afectos. Si les hace algo me mataría el corazón pero si no hacía algo, si no trataba de escapar, con su problema psicológico me iba a matar. Tenía que arriesgarme y contar lo que pasó”.

 

Finalmente, tras seis días y dos intentos de escape, el martes al mediodía Paola pudo recuperar la libertad y con sus amigos y su ex marido fue a hacer la denuncia a la Comisaría de la Mujer y el Menor. Sin embargo recién a la noche confesó que también fue violada.

Figueroa y Encinas Romero eran pareja desde hace 10 meses. “Yo lo conocía hace mucho de vista y en un retiro espiritual se me acercó demasiado. Primero fuimos amigos y después empezamos una relación de pareja, pero insistía en que mientras nadie se enterara, más íbamos a durar. Eran planteos bastante complicados, raros, pero me fui enamorando. Cuando me di cuenta ya había empezado con la manipulación y luego vino la violencia. Me amenazaba con que no podía separarme o me iba a matar en algún lugar poblado, para después decir que no había sido él. Yo estaba aterrorizada con la situación”. 

 

La denuncia formal

 

Según se pudo saber, Figueroa radicó la denuncia en la Comisaría Primera de la Mujer y el Menor, pero no contó detalles. 

 

La causa fue caratulada como supuestas lesiones leves y amenazas. La mujer no contó a la Policía el calvario que había padecido, precisaron fuentes de la pesquisa. “Sólo contó que el hombre había intentado taparle la boca con una almohada y le dio algunas cachetadas”, precisaron.

 

El examen físico realizado a la víctima estableció que sufrió lesiones leves. Ayer tuvo una entrevista con el psicólogo de la Justicia.

 

En las próximas horas será citado a declarar José Romero y se tiene pensado realizar un informe socioambiental en la vivienda donde habrían tenido en cautiverio a Figueroa. La causa es investigada por el Juzgado Correccional Nº 1.