La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) anunció el inicio de una tendencia bajante leve en los caudales del río Paraná para los próximos días, tras verificarse el martes un nuevo pico de la creciente con 30.200 metros cúbicos por segundo (m3/s) de aporte.

 

 

De todas maneras, advirtieron que la situación meteorológica es "sumamente inestable" por lo que no se pueden descartar nuevos repuntes.

 

 

Los pronósticos meteorológicos de hoy "coinciden en señalar precipitaciones escasas en las cuencas de aporte más cercanas al embalse durante los próximos 4 días", indicó la EBY en un informe especial por la situación en el Litoral.

 

Sin embargo, señaló, que se debe prestar "especial atención a la evolución real de los fenómenos sobre las diferentes cuencas de aporte al río Paraná, sobre todo teniendo en cuenta que los caudales siguen persistentemente altos, muy por encima de los valores normales.

 

Los niveles aguas abajo de Yacyretá seguirán la tendencia del pulso hídrico, indicaron.

 

En el puerto correntino de Ituzaingó, hidrómetro de referencia inmediatamente aguas abajo de Yacyretá, "se prevé que vayan acercándose paulatinamente al umbral de alerta (3,5 metros) hacia el fin de la semana, luego de haber llegado a un máximo de 4,02 metros" ayer, "muy cerca del umbral de evacuación (4,0 metros).

 

La última lectura de la escala en el puerto de Ituzaingó -a las 6 de esta mañana- era de 3,8 metros, según datos de la Prefectura Naval citados por la EBY.

 

A más largo plazo, los modelos de pronóstico están marcando para la próxima semana la posibilidad de precipitaciones con acumulados importantes en las cuencas de aporte al río Paraná por encima del Punto Trifinio, consigna el informe.

 

Y agrega que "si bien la incertidumbre es mayor dado el horizonte temporal del pronóstico, es una señal que debiera considerarse en el sentido de no dar por hecho la consolidación de la bajante del río hacia valores normales".

 

Los expertos estiman que "un escenario en el que los caudales de aporte del río Paraná sigan manteniéndose altos es altamente probable", pero no descartan "la posibilidad de que produzcan nuevos repuntes".

 

La situación requiere tener en cuenta que "los embalses de la porción inferior de la cuenca de aporte a Yacyretá continúan prácticamente llenos y con aportes de importancia, producto del contexto climático que se viene produciendo desde hace algunos meses", por lo que "las posibilidades de amortiguamiento de caudales son prácticamente inexistentes".