ARSAT-1 fue especificado, diseñado, financiado, desarrollado, ensamblado y probado en la Argentina a cargo de técnicos y científicos de ese país.Con pisada a más de 3.000.000 de hogares de Sudamérica.

El 50 por ciento del satélite está hecho con piezas de fabricación argentina, idéntico porcentaje que tienen los satélites geoestacionarios fabricados en Francia, uno de los países con mayor experiencia en el rubro.En tanto que la totalidad del software fue desarrollado en Argentina.Tras esto, el país se convirtió en una de las ocho naciones en el mundo que desarrollan y producen sus propios satélites geoestacionarios y, junto a Estados Unidos, son los dos únicos en el continente americano.Es el primer satélite en su tipo construido por un país latinoamericano.